COMUNICACIONES INALÁMBRICAS.



Las tecnologías de comunicación inalámbrica, al cambiar el medio físico, reemplazan el cable por otros métodos de naturaleza similar pero muy bien diferenciados en su comportamiento, como son la transmisión por radiofrecuencia y la luz infrarroja.

Dentro de estos dos medios de transmisión inalámbricos se pueden establecer diversas clasificaciones. Los sistemas por infrarrojos, según el ángulo de apertura con que se emite la información, pueden clasificarse en sistemas de corta apertura, también llamados de rayo dirigido o de línea de vista (line of sight, LOS) y en sistemas de gran apertura, reflejados o difusos (diffused). Por su parte, las comunicaciones inalámbricas que utilizan radiofrecuencia pueden clasificarse en sistemas de banda estrecha (narrow band) o de frecuencia dedicada, y en sistemas basados en espectro disperso o extendido (spread spectrum).

SISTEMAS POR INFRARROJOS.



La tecnología de rayos infrarrojos cuenta con muchas características sumamente atractivas para su uso en comunicaciones y otras que no lo son tanto. En principio, los rayos infrarrojos tienen una longitud de onda cercana a la de la luz y, por lo tanto, con un comportamiento similar, tanto en sus ventajas como en sus inconvenientes. Entre estas características, la más evidente es que no pueden atravesar objetos sólidos como paredes, lo que supone un serio freno a su capacidad de difusión. Bien es cierto que esta misma limitación supone un seguro contra receptores no deseados.

También, debido a su alta frecuencia, presentan una fuerte resistencia a las interferencias electromagnéticas artificiales radiadas por otros dispositivos, pudiendo, además, alcanzar grandes velocidades de transmisión; de hecho, se han desarrollado sistemas que operan a 100 Mbps.

En cuanto a las restricciones de uso, la transmisión por rayos infrarrojos no requiere autorización especial en ningún país, excepto por los organismos de salud que limitan la potencia de la señal transmitida. Por último, utiliza componentes sumamente económicos y de bajo consumo energético, importantes características muy a tener en cuenta en aquellos dispositivos que deban formar parte de equipos móviles portátiles.

Entre las limitaciones principales, cabe decir que resultan sumamente sensibles a objetos móviles que interfieren y perturban la comunicación entre emisor y receptor. Además, las restricciones en la potencia de transmisión limitan la cobertura de estas redes a unas cuantas decenas de metros, y lo que aún más grave, la luz solar directa, las lámparas incandescentes y otras fuentes de luz brillante pueden interferir seriamente la señal.

En el balance final sobre ventajas e inconvenientes, las pocas redes que emplean como medio de transmisión la luz infrarroja están limitadas por el espacio, utilizándose casi en exclusividad en redes en las que los distintos dispositivos se encuentran en un sólo cuarto o área, escenario que normalmente se presenta en el entorno doméstico. No obstante, algunas compañías que tienen sus oficinas en varios edificios realizan la comunicación colocando los receptores / emisores en las ventanas de los edificios.

En resumen, a pesar de sus buenas cualidades y características, la gran influencia del entorno representa un enorme obstáculo a la fiabilidad de las comunicaciones y, por tanto, reduce sus posibilidades de implantación masiva. De hecho, salvo la inclusión de los sistemas por infrarrojos incorporados a la mayoría de los ordenadores portátiles y periféricos como impresoras, cámaras digitales o PDA acogidos al estándar IrDA, son contados y exclusivos los productos que implementan dicha tecnología.

EJEMPLO PRÁCTICO DE CONEXIÓN INFRARROJA: Conexión de un portátil a un dispositivo movil (PDA, teléfono).

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